Crónica de como estoy llegando al desquicio absoluto

noviembre 8, 2010

Era yo una feliz usuaria de Vodafone con un mierda de móvil catalogado como Small Phone que un día recibió la llamada de la competencia.

Resulta que Movistar me ofreció una mierda de móvil con una mierda de tarifa a cambio de irme con ellos durante al menos 18 meses y cómo la mierda que me ofrecieron era mayor o igual que la que ya tenía y me apetecía un cambio, les dije que venga, palante.

Al cabo de media hora me fijé en lo realmente mierda que era el móvil que me ofrecían y me dio un arrebato. Les llamé para decirles que quería cancelar la mierda que me habían ofrecido, pero…¡mierda! los sábados trabajan para ofrecer pero no para cancelar.

El siguiente día laborable recibí un sms de mi querido Vodafone. Que les llamara urgentemente.

Les llamé. Me preguntaron por qué me iba y les dije que Movistar me había ofrecido el iPhone 4 y que claro, comparado con mi cacharro de mierda…

El señor Vodafone, un tío del norte de España, con voz suave y relajada y un punto de seductor (seguro que hacen casting…) me dijo que él también me daba el iPhone.

Yo en realidad no quería el iPhone. Soy de las pocas personas en el mundo que no chorrea de placer al sentir algo que empiece por ‘i’ así que le pregunté si tenían el Samsung Galaxy S. Y va el tío majo y me dice que sí. Que me lo regala.

Fue así de sencillo.

Así de sencillo fue el principio del fin.

Pasaron unos días y a mi no me llegaba una mierda. Ni mejor ni peor de la que ya tenía. Nada de nada. Así que llamé.

La srta. Vodafone. Esta no tan seductora, me dijo que todo estaba correcto pero que no tenían existencias de mi preciado móvil. Que me esperara sentada en la silla un rato mientras ellos se jactaban de mi nerviosa mordedura de uñas.

Al día siguiente volví a llamar porque me activaron la tarifa de datos que tendría que gastar con el Galaxy pero que paso de gastar con la mierdamóvil actual y la chica me dijo que no tenía una mierda activada.

Bien, llegados a este punto, podemos extraer una conclusión de analizar la situación: me toman el pelo.

Decidí tomármelo con calma y dejé pasar unos días hasta que de repente recibo la llamada de la srta sudamericana de Movistar diciéndome que el universo había conspirado y les había llegado el Samsung Galaxy S, que si lo quería. Le dije, tonta de mi, que mejor me llamara el lunes que yo estaba muy ocupada sacándome los mocos.

Llegó el lunes. Llamé a Vodafone porque ya se estaban pasando tres pueblos. Volvieron a decirme lo mismo… no hay existencias ¡pesaaaaada! me cabreé pero de nada sirvió.

Llega la tarde del lunes y… ¡tatachán! recibo un sms de Vodafone. Toda ilusionada lo abro pensando que es el contrato de permanencia para mi nuevo móvil de última generación pero no. Es un sms que dice que llame porque han recibido una petición de portabilidad.

Llamo y la señorita Vodafone me dice que Movistar me ha hecho una petición de portabilidad unos minutos antes de que yo la llamara.

En este punto, yo estaba en mi coche con cara de gilipollas. Como siempre vamos, pero sin cantar. ¡Si yo no había hablado con Movistar!

Llamo a Movistar y me dicen que lo sienten. Que debe haber sido un error informático. jajaja. Me río en su cara error informático. ¡Que soy programadora idiota!

Se supone que me lo arreglan y me hacen la cancelación de la portabilidad que se han sacado de la manga. Llamo a Vodafone y la chica me dice que por si acaso haga la cancelación por voz.

La hago. Vuelvo a llamar y la chica rancia que debía llevar horas aguantando a pesados como yo me dice que si el día 15 Movistar no ha hecho mi cancelación, mi querido Samsung Galaxy S se va por el water.

Conclusión:

Creo que Vodafone en realidad nunca quiso regalarme el Galaxy S y después de ofrecérmelo, ellos mismos han llamado a Movistar poniendo mi voz para que no me hagan la cancelación en el plazo que la oferta del Galaxy sigue en pie y yo tenga que acabar quedándome con mi Small Phone después de pasarme la miel por la boca untada sobre los carnosos labios del ser más tremendamente atractivo del universo que me acaricia suavemente por todo mi cuerpo rozando su cuerpo desnudo sobre….

BONUS TRACK

Acabo de llamar a Vodafone para confirmar la cancelación de portabilidad de Movistar. Dicen que todo ok, está cancelada peeeero… sigue sin haber existencias de mi preciado Galaxy S y no sólo eso si no que cuando no hay existencias las tarifas varían y ahora resulta que tengo que pagar 28 € por un móvil que debería haberme llegado hace casi 2 semanas by the face. Eso siempre y cuando las tarifas no vuelvan a cambiar cuando lleguen móviles y me toque pagar, no sé… 60 € ¡o lo que les salga de las narices!!


Crónica Mercè 2010

septiembre 26, 2010

Vinila von Bismark & The Lucky Dados – Where´s my Sugar?

¡Qué grande!


Me voy a correr

septiembre 8, 2010

Había una vez una chica que volvió de vacaciones con una cantidad descomunal de grasa pegada a su piel por la exagerada ingesta de exquisitos alimentos.

Con una enorme fuerza de voluntad decidió quemar la lorza a base del ejercicio aeróbico y así consiguió engañar a Helen para ir a correr a pesar de las pocas gotas que estaban cayendo.

- Qué hacemos tía, ¿vamos?
- ¡Claro Helen! Vayamos a disfrutar de la lluvia mientras nos hacemos unas carreritas.
- ¡Vale!

Se puso sus mallas, su camiseta amarillo fosforito de la cursa dels bombers, sus bambas del bikila… luego se hizo la típica coleta que una se hace cuando lleva el pelo guarro… y acabó bailando una canción delante del espejo como si fuera una streaper profesional para calentar un poquillo.

Cogió el coche (deportista donde las haya) y en 5 minutos ya estaba plantada en el punto de encuentro.
Helen y la chica empezaron a correr súper motivadas de la hostia…

- Tía, mi ex es un cerdo
- Buah, pues el mío no te cuento
- La Puri no se depila
- Pues la Mari es bizca

Entre tanta conversación interesante, las chicas notaron que el goteo húmedo se convertía en lluvia tocapelotas…

- Mmm… Helen, creo que tendríamos que volver…
- Qué dices, ¡no! ¡Sigamos!
- Venga vale…

50 metros después, las gotas se convertían en chorros de agua; la tierra se transformaba en zona inundada; los truenos sonaban como ronquidos a un centímetro; los bomberos hacían sonar sus sirenas; los relámpagos chocaban contra el mar salpicándonos, aunque poco importaba, ya estábamos tope sensuales rollo camiseta mojada; se empezaba a hacer de noche; Helen no veía un pimiento porque se había quitado las gafas para no tener que soportar las putas gotas en los cristales; la tierra empezaba a abrirse; los coches no paraban de pitar; los lobos aullaban; la gente robaba en los supermercados; Se oía thriller de fondo; las puertas chirriaban… a lo que la chica volvió a insistir…

- Helen… volv…
- ¡SI!

Volviendo a casa, la chica quiso mirar al cielo con la camiseta chorreando que le marcaba todo el sujetador infantil que se había puesto para correr y los ojos cerrados como en las películas y después del primer goterón en todo el ojo decidió que mejor que le den por culo a lo de disfrutar de la lluvia así que se fue a casa a zampar para seguir alimentando al pobre animalito que ha crecido en su barriga.

Total, que corrieron muy poco, ¡pero y qué! Como dicen los grandes perdedores: lo importante es participar.


La poca credibilidad de las damas donde el vagabundo

junio 9, 2010

La noche estaba oscura (normal, era de noche) y Fangoria y el pequeño saltamontes mezcla de Nuria Bermúdez y Arévalo estaban sentadas en un colchón abandonado en medio de la montaña.

Seguramente, en aquel colchón se habrían posado los más variopintos fluidos corporales combinados con todo tipo de comida precocinada pero a estas dos aventureras chicas de monte no les importaba posar su culo sobre el más cómodo lugar para sedimentar un trasero en miles de kms alrededor.

Fangoria y la pequeña Wilow se habían conocido poco tiempo atrás pero la facilidad de la primera para reír las gracias de cualquiera y la graciosa verborrea con la que la segunda explicaba grandes hazañas peliculeras de humor hizo que las chispas parlanchinas saltasen en el interior de las féminas y tuvieran que compartir palabrería nocturna durante horas y horas.

De ese modo, lo que tendría que haber sido un finde montañero a tope de adrenalina cuevística se convirtió en un finde montañero a tope de conversaciones sin sentido, no por ello, absurdas.

En el intervalo nocturno en el que se concentraron las más interesantes confidencias, una luz deslumbró a las protagonistas de la historia.

Como ninguna llevaba reloj, no sabían la hora que era y teniendo en cuenta que empezaban a notar agujetas en la lengua, dedujeron que la luz era consecuencia de la salida del astro rey.

Miraron fijamente al cielo y… ¿Qué mierda de salida de sol era esa? ¡Pero si eso era la luna! ¿Qué estaba pasando? ¡Oh my cat! (sí, ya sé que no es así, pero es que creo más en los gatos que en Dios) ¡¡Si era un eclipse!!

Las chicas babearon delante de la supuesta salida de sol, convertida para ellas en eclipse, durante los pocos segundos que duró aquel regalo celestial. Luego, siguieron de cháchara hasta que la pobre Punky Bruster (de pequeña) tuvo dolores espaldiles causados por el insufrible colchón.

Al día siguiente, las avispadas chicas contaron la hazaña del eclipse a sus compañeros montañeros pero no sólo ninguno de ellos las creyó sino que encima se jactaron de las ocurrencias de las dos piltrafillas parlanchinas (¡con estudios!) haciéndoles creer que habían confundido un eclipse con una nube.

Hoy, en un pasional arranque de rabia momentánea, Fangoria quería demostrarles lo equivocados que estaban sus compañeros publicando la noticia del eclipse en su blog.

Y es así como Fangoria admite que… quizás, teniendo en cuenta que no ha encontrado nada después de buscar durante horas, esté un poco… vamos… que está… equi…equivoca… jajaja, ¡no lo diré!


Crónica de la compra de cosméticos

marzo 7, 2010

Hoy tengo ganas de escribir así que toca 2×1 y encima me ha quedado largo, toma ya.

La semana pasada decidí que ya era hora de comprarme todas aquellas cosas que siempre digo que algún día me compraré pero que como soy una rancia que no me gasto el dinero porque prefiero guardarlo en el banco por si algún día llega una hecatombe económica imposible de solucionar sin los ahorros que pueda conseguir en años de tener un sueldo justito,  no me compro nunca.

De ese modo llegó el momento de ir a una tienda de estética a comprarme cosas de esas que las tías nos ponemos en la cara para gustar a los chicos en las discotecas, que entre el pedo que llevan y lo oscuro que está, realmente sólo se fijan en las tetas que puedas llegar a enseñar.

Total, que entré en la tienda decidida a salir de ella con un rímel, un lápiz y una sombra.

(Me ha quedado larguísimo…)

Leer el resto de esta entrada »


Crónica del lunes pasado

febrero 22, 2010

Estaba yo un lunes con un dolor de cabeza considerable y un oído taponado. Era lunes y como todos los lunes era un palo de día y además me había venido la regla. Era un día perfecto.

Me pasé todo el día con esa cara que uno pone cuando ve un vídeo porno en el que se pasan un huevo. Aguanté en el curro como pude y cuando llegué a casa me fui al ambulatorio.

Con mi deprimente cara le dije a la señorita del ambulatorio que quería visitar al médico y ella, con la misma cara que yo pero sin estar enferma me dio hora para una semana después. A pesar de mi estado me dio por reírme interiormente y repetirme a mí misma, ¿una semana? Le puse cara de pena (aun más…) y la convencí para poder visitar al enfermero.

El enfermero me miró los oídos  y me dijo que donde iba yo con tal capa de cerumen así que me dio una jeringuilla e instrucciones para ablandarme los gigantescos tapones que tenía haciendo barbacoas en mi oído.

Llegué a casa y le expliqué a mi madre que tenía exceso de secreciones viscosas de las glándulas sebáceas y menos viscosas de las sudoríparas que me causaban cinetosis y dolor de oído y que debía ablandarme dichas secreciones que se habían convertido en tapones grandes y duros soportando sordera durante 3 días. Ella me contestó: ¿le has pedido la baja al médico no? Porque con mareos ¡no puedes conducir! ¡ni trabajar! Y si te vas a quedar sorda… ¿Cómo vas a conducir sin oír? ¿Y Cómo vas a trabajar?

Yo que soy una tía responsable (gilipollas) le dije que no, que había que ir a currar. Que mi fama de cyborg me precedía, no podía defraudar a mis compañeros. Mi madre me dio una colleja y yo volví al médico.

Me encontré de nuevo a la chica “amable” de recepción, le expliqué lo de la colleja de mi madre y lo entendió a la  primera así que me dejó pasar sin rechistar.

Entré en la consulta del médico y le di largas y contundentes explicaciones sobre por qué mi madre me había dado una colleja. Me dio la baja sin problemas y así estuve una semana aburridísima en casa levantándome a las tantas y tocándome la limonera mientras veía películas y programas del corazón. También hice por fin las berenjenas rebozadas que me explicó cómo hacer G-Star y que para qué negarlo, me quedaron más ricas que cuando las hace él, ¡seguro!

Ahora ya estoy recuperadísima. Una gigantesca jeringuilla llena de agua que salía a presión contra mis oídos se encargó de limpiarlos y ya no me duele ni la cabeza, ni los oídos ni nada de nada.

Jope, qué rollo, con lo guay que ha sido poder ver El internado entero por primera vez en mi vida… aunque haya tenido que subir los decibelios de la tele a los máximos soportados por el oído humano…


Este post no tiene nada que ver conmigo

febrero 3, 2010

Había una vez un grupo de hombres del neandertal que viajó a 2010 para incorporarse como jefes a un lugar donde las maravillosas ideas que dirigirían su rumbo se gestaban en las reuniones llenas de verborrea a las que acudían para no sentirse desgraciados con su vida por no trabajar y cobrar infinitos ceros en sus nóminas.

A este grupo de hombres siempre le acompañaba una mujer que por la plebe del lugar siempre sería llamada zorra, puta, cerda y/o derivados.

Cuando llegaron al lugar en cuestión, salieron de su nave del tiempo ya disfrazados con corbatita, chaqueta cara, zapatos de charol, colonia, bolígrafo (aunque no supieran utilizarlo) y miles de utensilios más para disimular su limitado cerebro.

Un lunes organizaron una reunión para comunicar a una de sus más maravillosas empleadas una importante decisión que habían pensando y repensado hasta llegar a la conclusión que lo de pensar no se les daba bien.

La competente empleada escuchó con atención lo que uno de los neandertales le comunicó: Vas a cambiar de departamento. Tu trabajo va a pasar de ser una mierda, a ser una diarrea apestosa. Te queremos hacer creer que vas a seguir haciendo el trabajo que hasta ahora hacías pero para qué negarlo, no lo vas a seguir haciendo y es más, después de pasar a este departamento te pasaremos a otro donde tu trabajo pasará de diarrea apestosa a vómito por ingerir diarrea apestosa.

Cuando la eficiente empleada escuchó lo que el neandertal con barriguilla de rico le comunicaba, maldijo a Dios y… Dios bajó y le arreó una hostia en todo el jeto porque blasfemar está feo así que la empleada se calló y pasó a su típico estado de mirar al punto que para quien no lo conozca, ese estado consiste en imaginar un punto en cualquier lugar del espacio/tiempo actual y quedarse mirándolo fijamente pensando en cosas tales como ¿habrán cobrado algo las chicas de two girls one cup?

Hoy hace 3 días que la empleada que no sabe por qué se levanta cada día a las 6 de la mañana para ir a hacer un curro que le motiva cero, está en su nuevo puesto de trabajo estudiando ingeniería industrial a través de CCC para ver si puede manipular la nave del tiempo para volver a enviar a sus jefes a la era del neandertal. Si no lo consigue, lo hará de una patada en los cojones.


Crónica de mi primer día de estudio

febrero 2, 2010

Hace años que llevo pidiéndole a mi jefe un aumento de sueldo y hace exactamente los mismos años mi jefe me deja claro que hasta que no me certifique no voy a ver más euros en mi nómina.

Hace los mismos años que intento hacerle chantaje con otras cosas pero estar bajo tierra de la pirámide laboral no ayuda para con mi manipulación sueldística así que he tenido una estupenda idea que sólo puede ocurrírsele a mentes brillantes como la mía: Voy a sacarme un certificado de SharePoint. Si es que, ¡soy tope inteligente!

Me bajé la guía… 600 páginas. Está bien, es una motivación enorme que SÓLO tenga que estudiarme 600 páginas, podría ser peor… podrían ser 601.

Abrí la guía… es en inglés. También está bien, es genial, así a la vez que aprendo CharePoint aprenderé inglés porque lo único que sé decir es Kate, Jack y fuck. Bueno no, también sé decir blow job, Jerk, bitch,Gilmore girls,Deep hole of wáter, Lost, Jurassic Park y Oh my cat.

Ayer decidí estudiar un par de horitas. Puse la calefacción entre mis piernas, el traductor de google a mi lado, dejé abierto el facebook por si alguien tenía algo importante que decirme, también abrí el Messenger por si acaso y le quité el silencio al móvil por si alguien necesitaba hablar conmigo. También quise poner música pero pensé que era mejor concentrarse al 100 %, sin distracciones.

Me leí la introducción. Eran unas 20 páginas. Mentira, eran 3 pero como estaba más rato traduciendo palabras que leyendo, aquello parecía eterno y además, tengo que exagerar el post que hace tiempo que no escribo nada medio decente y he de estar a la altura de las exigencias de mis fans (creo que hoy no lo voy a conseguir…)

Llegué al final de la introducción habiendo aprendido que skills no quiere decir piel, sino que quiere decir habilidades. Voy bien eh, toda una campeona.

Llegó el momento de hacer el assessment test que para el que no lo entienda es un examen que te hacen al principio de la guía para desmoralizarte y dejar de estudiar cuando llegas a la pregunta 3. Porque fue así. Las 2 primeras las acerté y pensé: ¡fuá! ¡Pero qué fácil! ¡Esto está chupadísimo! ¡Como la del Vidal! ¡He triunfado que te cagas! Pero la 3… ¡ja! No tenía ni puta idea, igual que la 4, la 5, la 6, la 7, la 8… vi que había unas 40 preguntas así que lo dejé, pensé bueno TaM tranqui, ya irás aprendiendo… no se puede saber de todo, bastante tienes con ser una experta en el sexo, no quieras ser avariciosa y disponer de todos los dones habidos y por haber.

Cogí el tema 1 de la guía, eran 50 páginas… muchas páginas para un lunes… además, daban El internado… vale que aun faltaba una hora y media y que nunca lo veo pero es que si digo que me dio un palo que te cagas seguir estudiando mientras aprendía inglés parecerá que no tengo fuerza de voluntad ¡y eso sí que no! Con la de fuerza de esa que yo tengo, ¡madre mía! Si tengo desarrolladísimo el músculo ese de… mmm… es un músculo… ¿no?

En fin, volveré a intentarlo mañana, o pasado no sé… ¡todo sea por un merecido aumento!

P.D.: es posible que el post sea una mierda, lo siento, es lo que hay, me esforzaré más con el próximo, palabra de futura certificada.


Joooooooopeeee… :(

enero 26, 2010

Ayer salí del curro a las tantas porque me hacen un “favor” sobrenatural no adelantándome dos días de vacaciones que voy a recuperar poco a poco para poder disfrutarlos.

Iba bajando por las escaleras opuseras toda feliz y contenta con mi zumo de naranja y mis galletas tostadas de marca blanca (es que he decidido llevarme la merienda, así cuando llego a casa no consumo cantidades ingentes de alimentos calóricos) . Era feliz, muy feliz porque por pasarme una horita más en el curro durante un mes, voy a tener unas pedazo de vacaciones y no puedo dejar de pensar en el daño que me va a hacer el cuello por mirar hacia arriba todo el rato. Mi mente no procesa otra cosa que no sea NYC, jeje. Además, la noche anterior había renovado mi repertorio musical automovilístico y tenía ganas de escuchar uno de los cds que me había grabado.

Me metí en el coche con mi alegría, metí la llave en el contacto, arranqué, tiré palante y en un semáforo metí mi ansiado cd.

¿Qué paso? ¡Eso digo yo! Desde que metí mi preciado nuevo cd pirata, el reproductor de cds del audi tamaril ha dejado de funcionar. Ha muerto fulminantemente. ¡Pero bueno! Tanta pasta en un coche al que no pueden meterle un reproductor de mp3 porque no existe (grrrr…) y cuando sin darme cuenta meto un cd con una etiqueta que parece que roza algo porque no para de hacer gric gric en vez de sonar la canción que toca, ¡se estropea para siempre! ¿Dónde vamos a parar? ¿Es esto normal? Con la pasta que me he dejado en el coche, no puede ser que por una vez que cometo un error se muera, ¡joder! Primero debería ponerse enfermo ¿no? No puede desaparecer de mi vida así sin más. ¡Que no he cometido un crimen! Que me di cuenta rápido de mi error (a la cuarta vez que lo metí desistí…) Que son muchos kms y yo necesito mi mierda de música para sobrevivir a las caravanas. ¡Buaaaaah!

Aunque eso no fue lo peor… lo peor fue que cuando llegué a casa tenía una notificación para ir a buscar algo a correos de parte de un tal “tráfico”… uyuyuy… yo que quería ahorrar para consumir sin conciencia en la gran manzana…

Pero no pasa nada, yo soy feliz como una perdiz porque, ¿no lo sabéis? La felicidad es cuestión de uno mismo. Si tu quieres estar mal, lo estarás, si quieres estar bien, lo estarás. Es el secreto de la vida, yo lo he descubierto. Sí, ¡yo! ¡La que no se sabe las tablas de multiplicar!


Crónica de un defecto

enero 22, 2010

Hoy voy a contaros un secreto. Algo que la gran mayoría sabéis y que la gran minoría deberíais saber sobre mí.

Leyéndome en el blog uno puede llegar a pensar que soy perfecta (sí, qué pasa, hay gente que lo piensa ¿vale? siempre quitando la ilusión, jope…) pero no, os equivocáis, tengo un defectillo… me muerdo las uñas (bueno vale, tengo más defectos pero ¿qué culpa tengo yo de que a la gente no le guste la vanidad?).

Sí gente, así es. Con todo lo buenorra que estoy (jajaja, vale, ya paro) es llegar a mis manos y perder el encanto. Mis ojos, mi hoyuelo, mi gracia, mi salero… (es la última, prometido) a la mierda por culpa del defectillo. Es ese el motivo de que siga soltera, estoy segura.

He intentado dejarlo miles de veces pero es que creo que no tiene remedio. Estuve poniéndome el líquido ese amargo que venden en la farmacia pero es un fraude. Es amargo, es verdad, pero y qué, cuando estoy nerviosa, me da igual todo, como si me untaran con… (pensad en lo más asqueroso que podáis, yo lo he pensado pero no tengo narices de escribirlo, para eso tendría que haberos avisado primero).

También he intentado la técnica de darte cuenta que te las estás mordiendo y sacártelas de la boca pero con eso tuve un problema y es que me daba cuenta cuando ya era demasiado tarde o por lo menos eso pensaba yo así que total, ya que la había fastidiado… de perdidos al río.

Y la última manera con la que no funcionó y la razón de más peso por la que creo que nunca podré dejármelas de morder es por mi abuela. Ella le quitó la manía a mi padre diciéndole cuatro palabras poniéndolo en evidencia pero conmigo las palabras no tuvieron efecto porque a mí lo que piensen los demás me la suda así que mi abuela usaba la fuerza bruta. Cada vez que me veía con la mano en la boca me pegaba una hostia que te cagas. Me dejaba marcada la cara y las manos pero yo, como una campeona, aguantaba el dolor y seguía con las manos en la boca. Y mi abuela habrá sido siempre abuela pero tenía una zarpa… con deciros que mi abuela gana a Chuck Norris

En fin, yo qué sé, que aunque no lo parezca soy una tía nerviosa y siempre tengo que tener algo en la boca para relajarme …

… jeje…

… jajajajaja…

… ya sé cómo arreglarlo ;) Voy a hacer una llamada.

P.D.: he llamado al psicólogo listos, si es que sois más guarros… he dicho LLamada, con LL de LLanta, no de Manta.


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.