Era yo una feliz usuaria de Vodafone con un mierda de móvil catalogado como Small Phone que un día recibió la llamada de la competencia.
Resulta que Movistar me ofreció una mierda de móvil con una mierda de tarifa a cambio de irme con ellos durante al menos 18 meses y cómo la mierda que me ofrecieron era mayor o igual que la que ya tenía y me apetecía un cambio, les dije que venga, palante.
Al cabo de media hora me fijé en lo realmente mierda que era el móvil que me ofrecían y me dio un arrebato. Les llamé para decirles que quería cancelar la mierda que me habían ofrecido, pero…¡mierda! los sábados trabajan para ofrecer pero no para cancelar.
El siguiente día laborable recibí un sms de mi querido Vodafone. Que les llamara urgentemente.
Les llamé. Me preguntaron por qué me iba y les dije que Movistar me había ofrecido el iPhone 4 y que claro, comparado con mi cacharro de mierda…
El señor Vodafone, un tío del norte de España, con voz suave y relajada y un punto de seductor (seguro que hacen casting…) me dijo que él también me daba el iPhone.
Yo en realidad no quería el iPhone. Soy de las pocas personas en el mundo que no chorrea de placer al sentir algo que empiece por ‘i’ así que le pregunté si tenían el Samsung Galaxy S. Y va el tío majo y me dice que sí. Que me lo regala.
Fue así de sencillo.
Así de sencillo fue el principio del fin.
Pasaron unos días y a mi no me llegaba una mierda. Ni mejor ni peor de la que ya tenía. Nada de nada. Así que llamé.
La srta. Vodafone. Esta no tan seductora, me dijo que todo estaba correcto pero que no tenían existencias de mi preciado móvil. Que me esperara sentada en la silla un rato mientras ellos se jactaban de mi nerviosa mordedura de uñas.
Al día siguiente volví a llamar porque me activaron la tarifa de datos que tendría que gastar con el Galaxy pero que paso de gastar con la mierdamóvil actual y la chica me dijo que no tenía una mierda activada.
Bien, llegados a este punto, podemos extraer una conclusión de analizar la situación: me toman el pelo.
Decidí tomármelo con calma y dejé pasar unos días hasta que de repente recibo la llamada de la srta sudamericana de Movistar diciéndome que el universo había conspirado y les había llegado el Samsung Galaxy S, que si lo quería. Le dije, tonta de mi, que mejor me llamara el lunes que yo estaba muy ocupada sacándome los mocos.
Llegó el lunes. Llamé a Vodafone porque ya se estaban pasando tres pueblos. Volvieron a decirme lo mismo… no hay existencias ¡pesaaaaada! me cabreé pero de nada sirvió.
Llega la tarde del lunes y… ¡tatachán! recibo un sms de Vodafone. Toda ilusionada lo abro pensando que es el contrato de permanencia para mi nuevo móvil de última generación pero no. Es un sms que dice que llame porque han recibido una petición de portabilidad.
Llamo y la señorita Vodafone me dice que Movistar me ha hecho una petición de portabilidad unos minutos antes de que yo la llamara.
En este punto, yo estaba en mi coche con cara de gilipollas. Como siempre vamos, pero sin cantar. ¡Si yo no había hablado con Movistar!
Llamo a Movistar y me dicen que lo sienten. Que debe haber sido un error informático. jajaja. Me río en su cara error informático. ¡Que soy programadora idiota!
Se supone que me lo arreglan y me hacen la cancelación de la portabilidad que se han sacado de la manga. Llamo a Vodafone y la chica me dice que por si acaso haga la cancelación por voz.
La hago. Vuelvo a llamar y la chica rancia que debía llevar horas aguantando a pesados como yo me dice que si el día 15 Movistar no ha hecho mi cancelación, mi querido Samsung Galaxy S se va por el water.
Conclusión:
Creo que Vodafone en realidad nunca quiso regalarme el Galaxy S y después de ofrecérmelo, ellos mismos han llamado a Movistar poniendo mi voz para que no me hagan la cancelación en el plazo que la oferta del Galaxy sigue en pie y yo tenga que acabar quedándome con mi Small Phone después de pasarme la miel por la boca untada sobre los carnosos labios del ser más tremendamente atractivo del universo que me acaricia suavemente por todo mi cuerpo rozando su cuerpo desnudo sobre….
BONUS TRACK
Acabo de llamar a Vodafone para confirmar la cancelación de portabilidad de Movistar. Dicen que todo ok, está cancelada peeeero… sigue sin haber existencias de mi preciado Galaxy S y no sólo eso si no que cuando no hay existencias las tarifas varían y ahora resulta que tengo que pagar 28 € por un móvil que debería haberme llegado hace casi 2 semanas by the face. Eso siempre y cuando las tarifas no vuelvan a cambiar cuando lleguen móviles y me toque pagar, no sé… 60 € ¡o lo que les salga de las narices!!
Escrito por TaM 

